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MIS PRINCIPIOS CON NTRO PADRE

jueves, 23 de septiembre de 2010

La Virgen de Regla ya espera en la Catedral su coronación


La imagen de María Santísima de Regla ya se encuentra en la Catedral. Rozando las doce de la noche llegaba a la Puerta de los Palos del Templo Metropolitano. Atrás quedaban unas cuatro horas de traslado en el que la Dolorosa de la calle Orfila estuvo arropada por multitud de personas, que acompañaron al cortejo durante todo el recorrido.


Fue un traslado triunfal y emotivo. Sobre todo porque la propia hermandad se sorprendió de la cantidad ingente de personas que acudieron a la salida. La calle Orfila se quedó pequeña, como pequeña es la capilla de San Andrés. El cortejo de hermanos —más de 250— formó en la sede del Ateneo, mientras que en el recoleto templo quedaban la Cruz de guía, costaleros, acólitos y la presidencia.


Pero fuera no se cabía. Calor de nuevo y bulla propia de Semana Santa. Y es que la estampa, inédita, lo merecía: la Virgen de Regla dándole el sol en el rostro cuando abandonó Orfila en la revirá hacia Laraña. Como inédito, también, el itinerario de ida al templo catedralicio. Por eso los amantes de situaciones así se aprestaron a captar con sus cámaras fotográficas cada paso del palio por aquellas calles por donde no lo había hecho con anterioridad Regla. Estampas que sirven para, dentro de unos años, recordarlas señalando que se estuvo en aquel lugar por donde no ha vuelto a pasar desde que fuese a la Catedral para ser coronada.


La Virgen lucía ayer el manto y la saya realizados para la coronación canónica, llevados a cabo por Mariano Martín Santoja. Rico y profuso en bordados, el manto destacaba sobremanera y contrastaba su color granate con el blanco de la saya, refulgiendo el oro de manera espléndida. Igual que la diadema, obra de Marmolejo, que ayer llevó María Santísima de Regla, regalo de las hermandades del Miércoles Santo.


Precisamente, a mediodía de ayer el presidente del Consejo de Cofradías, Adolfo Arenas, y su junta superior, hizo entrega de un obsequio a la hermandad: un alfiler-broche de oro con el escudo de la institución cofradiera.



La Virgen, ya en la catedral / J.J. COMAS RODRÍGUEZ
Acompañó a la Virgen, en la presidencia junto a Emilio Santiago, hermano mayor, el delegado diocesano para Hermandades y Cofradías, Manuel Soria que, como se sabe, es además hermano de la corporación del Miércoles Santo. A las siete se abrían las puertas de la capilla y un cuarto de hora más tarde aparecía el palio entre ovaciones, que precedieron a una enorme petalada desde lo alto del edificio que hay enfrente y la Banda Santa Ana de Dos Hermanas engarzaba una marcha tras otra. Por cierto, quedó un poco fuera de lugar que llegasen hasta las inmediaciones de la capilla, antes de la salida, interpretando marchas... militares: la americana «Barras y estrellas» y la española «Ganando Barlovento».


Detalle con el presidente del Ateneo, Alberto Máximo Pérez Calero y su junta directiva, que tocó el martillo por su colaboración con la hermandad. La procesión se desarrolló con total normalidad —ayer sí estuvo la Policía Local— y también llevaron el palio los costaleros del Señor del Soberano Poder en su Prendimiento.



La Virgen llegó a la Catedral con retraso. En torno a las 00:00 horas hacía su entrada por la Puerta de Palos después de haber tenido un pequeño contratiempo en la calle Francos, donde el paso tuvo que ser detenido al no caber por una de sus estrecheces. Fue necesario desmontar una de las tulipas del candelabro trasero derecho que tuvo que ser retranqueado.


A partir de hoy se celebrará hasta el sábado un triduo extraordinario en la Seo a las 20.30 horas. Hoy predicará Manuel Soria Campos y estará dedicado a los matrimonios. Precisamente unas cuarenta parejas renovarán este sacramento. Mañana predicará el vicario general de la Archidiócesis, Teodoro León Muñoz, y estará dedicado a los mayores y enfermos. El triduo concluye el sábado con la predicación a cargo de Francisco Ortiz Gómez, deán de la Catedral. Este día estará dedicado a los jóvenes.


El Pontifical de coronación se celebrará a partir de las doce del mediodía del domingo, presidido por el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo Pelegrina.